Pregunta cuánto cuesta una herramienta de email y te responden con una cifra ligada a cuánta gente guardas, no a cuánto escribes. Ahí está la trampa del coste del email marketing: el precio por contacto factura el archivo, así que sube los meses en que no envías nada.
Para retener
- El precio por contacto factura el archivo. El precio por envío factura la actividad.
- La brecha crece con cada persona que guardas y no contactas.
- Podar una lista para bajar la factura es borrar un activo para reducir un coste.
La unidad sobre la que casi todos facturan
El contacto almacenado. El plan sube de tramo en ciertos umbrales, y cruzar uno aumenta la factura, hayan cambiado tus envíos o no.
Es un modelo razonable para quien escribe varias veces por semana. Es un mal modelo para un promotor con una audiencia grande y cuatro campañas al año, que paga todos los meses por gente a la que escribirá en marzo.
Las guías de precios del sector describen la misma estructura en toda la categoría: la factura se indexa a los contactos guardados, no a los mensajes enviados, con tramos que saltan en umbrales fijos.
Qué pasa a los 10.000
Con diez mil contactos, casi todas las plataformas ya te han movido a un tramo intermedio. La suscripción es ahora un coste fijo mensual, envíes una vez o treinta.
Dos operadores con listas idénticas y ritmos muy distintos pagan lo mismo. Quien envía poco subvenciona a quien envía constantemente, y a ninguno de los dos se le informa.
El comportamiento que produce
Esta es la parte que merece atención, porque cambia lo que la gente hace y no solo lo que paga.
Ante una factura indexada al tamaño de la lista, los operadores empiezan a podar. Los contactos que llevan tiempo sin abrir se borran, no por carecer de valor sino porque cuestan caro. Una audiencia encoge para que encoja un número.
| Lo que estás comparando | La pregunta que importa |
|---|---|
| Coste de guardar | Al tamaño real de tu lista, no al plan que te vendieron |
| Coste de enviar | Un mes de tu patrón real, no de uno hipotético |
| Coste de crecer | Qué pasa el mes en que la lista se duplica |
| Coste de irte | Puedes exportarlo todo, con la trazabilidad del consentimiento |
A veces esa poda es correcta. Hacerla por un modelo de precios, y no por la audiencia, no lo es.
Qué comparar en su lugar
Tres cosas, en este orden.
El coste de guardar tu lista al tamaño que realmente tiene, no al del plan que te vendieron. El coste de un mes de tu patrón real de envío, no de uno hipotético. Y qué pasa el mes en que la lista se duplica, que es la cifra que decide si crecer es una buena noticia o una partida presupuestaria.
Después compara la salida. Una lista que no puedes exportar, con su consentimiento, no es un activo que poseas. Es uno que alquilas, y el alquiler se llama suscripción.
Datos del gráfico
| USD | |
|---|---|
| 10 000 | 135 |
| 25 000 | 310 |
| 50 000 | 450 |
| 100 000 | 800 |
HIIPE factura la otra unidad. Los contactos son ilimitados en todos los planes, gratuito incluido, y lo que se cuenta es el envío: diez mil envíos de email al mes en el plan de entrada, cien mil arriba. Guardar un nombre no cuesta nada, así que nadie tiene que podar un archivo para bajar una factura. Los planes caben en una página.
En el sentido inverso
La alternativa es directa: guardar la lista gratis, pagar por lo que envías. Crecer deja de ser un coste y la factura sigue la actividad en lugar del almacenamiento.
Así están construidos nuestros precios, y las preguntas frecuentes detallan qué pasa cuando quieres marcharte con todo.
Para seguir : El recibo es la parte que nadie posee · Cómo llenar tu próximo evento con la lista del anterior
